TE TENGO QUE CONTAR UN SECRETO


Ayer, después de un día un poco complicado, me bajé a una playa que hay cerca de mi casa a escuchar música y desconectar un rato. Hacía viento y la temperatura no acompañaba, con lo que estaba completamente sola disfrutando de tal bendición... Sola, hasta que en menos de cinco minutos un grupito de mujeres irrumpió en mi retiro playero y montaron literalmente un campamento a escasos metros de mi toalla. Yo, con mirada perpleja, les lancé un buenas tardes, por eso de mantener un cierto grado de educación, pero sólo las olas respondieron a tal osadía. Y ahí me tenéis, con cara de gaviota despistada intentando volar en pos de una anhelada soledad. A regañadientes recojo mi toalla, no sin antes echar un último vistazo al motivo de mi espantada y allí estaban esas tres mujeres completamente ajenas a mi tragedia, disfrutando de una pizza entre sonrisas y confidencias. Mientras que caminaba para poner un poco de distancia y acabar con esta inusitada intrusión, empecé a recordar algunos momentos vividos con amistades que ya no tengo cerca, con lo que la nostalgia visitó mi corazón y me hizo entender que no era la soledad lo que yo estaba necesitando, sino la compañía de una buena amiga con la que charlar y reir un rato... Sí, sí... una de esas amigas que llegan a tu vida por casualidad y decoran tu alma con risas explosivas, retales de cariño y oportunos consejos que te aportan una seguridad emocional capaz de endulzar las lagrimillas y los sinsabores del día a día.

Pero el quid de la cuestión está en saber encontrar esa buena amiga... porque sabiendo que en toda conversación femenina tarde o temprano aparece el " te tengo que contar un secreto... ", sería bueno aprender a discernir ante quién desnudamos el alma, ya que cuando el secreto es desvelado, la amistad va a ser probada.

Y es que, la palabra secreto es una de esas palabras que tenemos que saber tratar: cuando se cuida, se esconde...pero cuando se descuida, se revela, transformándose en un chisme letal que destruye, desola y arranca el corazón de su víctima hasta convertirla en una muñeca de trapo aislada y sola. Dios no quiere que nos aislemos, ni que la soledad sea nuestra consejera, así es que seamos sabias y busquemos en la oración y en una "buena amiga" la clave para mantener nuestra alma, serena.

Decidido: Acabo de pedir una pizza... te apuntas?

Textos de referencia:

El bálsamo y el perfume alegran el corazón; los consejo del amigo alegran el alma. (Proverbios 27:9)

“El que anda con chismes revela el secreto; No te entremetas, pues, con el suelto de lengua…” (Proverbios 20:19).

2016© iwoman internaational


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